Bring your own Resend: por qué cancelar Correvo no te deja sin correo
Las suites de correo cerradas tienen un problema silencioso: si dejas de pagar, dejas de enviar. Tu dominio, tu reputación de envío y tu historial quedan atrapados adentro de una sola cuenta, con un solo dueño. Correvo se construyó al revés.
Dos suscripciones, no una
Correvo es una capa de producto sobre tu propia cuenta de Resend: la traes y la pagas por separado según tu volumen de envío. Correvo se conecta a esa cuenta y le agrega bandeja compartida, colaboración y archivo permanente. Son dos facturas, pero también son dos cosas que nunca dependen la una de la otra.
Qué pasa si cancelas Correvo
Tu cuenta pasa a modo lectura el día que cancelas: puedes leer, buscar y exportar todo, pero no enviar ni recibir. Durante los primeros 30 días puedes reactivar con un clic y recuperar todo intacto. Después entra en almacenamiento frío hasta el día 90, con avisos previos y un botón de exportación en formato MBOX disponible todo el tiempo — no solo al cancelar. Solo al día 90, si nunca exportaste, se borra.
Por qué esto es más seguro que una suite cerrada
Porque tu dominio y tu capacidad de enviar correo nunca vivieron adentro de Correvo. Viven en tu cuenta de Resend, que sigues controlando, pagues o no pagues Correvo este mes. Si algún día te vas, te vas con tus correos — no pierdes tu dirección de envío en el camino.
